Invertir en bolsa implica tomar una primera decisión: decidir cuál es el plazo en el que se espera obtener un retorno por lo invertido. Son inversiones a corto plazo aquellas que se realizan con el objetivo de obtener una rentabilidad por ellas en un plazo inferior a un año.

Las inversiones a corto plazo pueden ser una opción para aquellos inversores más tolerantes al riesgo y que buscan obtener ganancias rápidas o los que no quieren comprometer su capital por un largo período de tiempo. Hay que recordar que este tipo de inversiones suelen ser más arriesgadas que las inversiones a largo plazo, ya que los precios de las acciones pueden fluctuar significativamente en períodos cortos de tiempo.

Los activos más habituales para esta forma de inversión son las acciones, los fondos cotizados (ETF), o los CFD (contratos por diferencia); cada uno con sus propias características y riesgos asociados.

Tipos de inversiones a corto plazo

Existen diferentes tipos de inversión a corto plazo en bolsa, siendo los más comunes el Day Trade, compra o venta de acciones en el mismo día, y el Swing Trade, con operaciones que se cierran en un período de varias semanas.

Swing Trade

El Swing Trade es una estrategia de inversión en bolsa que se basa en el análisis de la tendencia del precio de los activos financieros para tomar decisiones de compra o venta. Es una estrategia que se puede realizar tanto si la tendencia del mercado es alcista como bajista.

El Swing Trade se apoya en el análisis técnico para tomar decisiones de inversión; esto es, se basa en estudiar gráficas e indicadores que recojan los movimientos de precio de un activo.

Entra dentro de los tipos de estrategia de inversión a corto plazo, ya que las operaciones suelen mantenerse abiertas durante varias semanas (no se cierra la compra o venta del activo hasta pasadas varias semanas).

Day Trade

En cuanto al Day Trade, se trata de una estrategia de inversión que supone comprar y vender activos financieros en el mismo día. El objetivo es obtener beneficios a corto plazo, aprovechando las fluctuaciones en el precio de los activos que se dan en una sola jornada. Es una estrategia arriesgada, que es utilizada tanto en el mercado de valores como en mercados de divisas o de futuros.

El horizonte temporal en una inversión a corto plazo

El horizonte temporal en una inversión a corto plazo equivale al período de tiempo durante el cual el inversor prevé mantener su capital invertido, sin previsión de necesitarlo para otros fines. Normalmente se considera que una inversión a corto plazo es aquella que se extiende durante un plazo inferior a un año.

Diferencias entre las inversiones a corto plazo y largo plazo

Las inversiones a corto plazo son aquellas de las que se espera una rentabilidad en un plazo inferior a un año, mientras que las inversiones a largo plazo son las que se mantienen durante un tiempo superior a un año.

Las inversiones a corto plazo permiten obtener ganancias rápidas, pero también son más arriesgadas, debido a la mayor fluctuación de precios de los activos en períodos cortos de tiempo. Por su parte, las inversiones a largo plazo están pensadas para conseguir un retorno económico manteniéndolas durante varios años; se considera que ese horizonte temporal más largo logra reducir los riesgos que implica toda inversión.

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