Los ETFs (Exchange Traded Fund) o fondos cotizados son uno de los productos financieros más populares a la hora de invertir en bolsa, ya que permiten colocar el capital en una gran diversidad de activos en una sola operación. Te contamos cómo.

¿Qué es un ETF en bolsa?

Un ETF es un producto híbrido entre un fondo de inversión y una acción: por un lado, inviertes en una cesta de activos diversificada; por el otro, puedes comprarlo y venderlo en cualquier momento en la bolsa.

A diferencia de los fondos de inversión, el propio inversor puede comprar (o vender) los ETFs en el mercado de valores, al precio de cotización del momento, como si de acciones se tratase. Y al igual que estas, se negocian en tiempo real.

¿Cómo funcionan los ETFs o fondos cotizados?

Los ETFs o fondos cotizados se gestionan de forma pasiva, con el objetivo de replicar la evolución de un determinado índice (como, por ejemplo, el IBEX 35) o una cesta de activos específica. Esto significa que el ETF invierte en una cartera de activos subyacentes (ya sea de renta fija, variable, divisas, materias primas, etc.) con la finalidad de que su rendimiento se asemeje al índice o cesta de referencia.

El patrocinador de un ETF (normalmente un banco o una firma de gestión de activos) es el responsable de administrarlo, lo que implica monitorizar los cambios que puedan tener consecuencias en el valor de los activos y realizar los ajustes pertinentes para mantener la ponderación de los valores que conforman el fondo cotizado.

¿Cuántos tipos de ETF existen?

El ETF es un instrumento muy eficiente para invertir de forma diversificada, ya que la oferta de fondos cotizados es amplísima y permite invertir en nichos muy concretos sin tener que seleccionar acciones o bonos individuales. Podrás, por lo tanto, realizar inversiones diversificadas, pero al mismo tiempo con un enfoque muy específico, por ejemplo, los siguientes:

  • Temáticos: se trata de uno de los enfoques más innovadores, que más se ha desarrollado en los últimos años y que te permitirá invertir en ideas, temas o tendencias de futuro independientemente de regiones, sectores u otros enfoques más tradicionales. Podrás invertir en compañías de inteligencia artificial, blockchain, movilidad sostenible o robótica.
  • Tipo de activo: existen ETF tanto de renta variable, renta fija, divisas o materias primas.
  • Geográficos: podrás invertir en el conjunto de un mercado geográfico concreto. Por ejemplo, en España a través del Ibex 35, en Alemania a través del Dax, en EEUU a través del S&P500 o en China a través del MSCI China.
  • Sectoriales: si consideras que un sector tiene mayor potencial de revalorización frente al resto del mercado, podrás seleccionar un ETF que invierta en las compañías más importantes de ese sector. Podrías, por ejemplo, seleccionar un ETF que invierta en el sector tecnológico estadounidense, en el sector del automóvil en Europa o en el sector consumo con un enfoque geográfico global.
  • Estilos: existen ETF que invierten en compañías Value, Growth o de elevada rentabilidad por dividendo, por ejemplo.
  • Capitalización: podrás realizar inversiones centradas en empresas con una capitalización determinada, por ejemplo, empresas de pequeña capitalización.

¿Cómo invertir en ETF?

La operativa de invertir en ETF es similar a la que se sigue para comprar y vender acciones. Necesitas disponer de una cuenta de inversión y contratar a un broker para que ejecute tus órdenes de compra o venta.

Abrir cuenta de inversión

El primer paso para operar con fondos cotizados es abrir una cuenta de valores o inversión con un broker o entidad financiera que preste servicios de inversión. El intermediario te requerirá que le aportes una serie de información personal y financiera para poder crearla. Una vez tengas la cuenta abierta, en ella depositarás el dinero que vas a destinar a invertir en ETFs.

Seleccionar el ETF

Como la oferta de fondos cotizados es muy variada, antes de comprar necesitas realizar un proceso de investigación para escoger aquellos ETFs que más se aproximen a tus objetivos de inversión. Infórmate también de qué activos subyacentes lo componen, cuál ha sido su rentabilidad histórica o qué comisiones llevan asociadas antes de decantarte por unos u otros.

Comprar el ETF

Para comprar fondos cotizados debes emitir una orden de compra a tu broker, indicándole la cantidad de ETFs que deseas comprar y el precio al que deseas adquirirlos. Al igual que pasa con las acciones, las órdenes pueden ser de mercado (comprar al precio actual del mercado) o limitadas (comprar a un precio específico). Revisa el número de ETFs que adquieres, el precio y las comisiones asociadas, y confirma la operación.

Seguimiento de la inversión

Como en cualquier otra inversión, no debes descuidar vigilar su evolución. Para ello puedes hacer seguimiento a través de la información proporcionada por la plataforma online de tu broker o consultando el valor en el mercado de tus fondos cotizados.

¿Qué ETFs se pueden comprar?

Como ya hemos comentado, la gama de fondos cotizados es muy variada, abarcando toda una serie de activos, sectores y estrategias de inversión. Entre otros, puedes decantarte por:

  • ETFs de índices de acciones, que replican índices bursátiles como en Dow Jones o el IBEX 35.
  • ETFs de bonos, que ofrecen exposición a bonos públicos y privados y otros instrumentos de deuda.
  • ETFs sectoriales, que se centran en acciones de un sector determinado: defensa, salud, tecnología, energía, etc.
  • ETFs de materias primas, que siguen el comportamiento de materias primas como el oro, la plata, el petróleo o el gas natural.
  • ETFs de divisas, que siguen el rendimiento de diferentes divisas.
  • ETFs inversos, con o sin apalancamiento: son fondos cotizados más complejos, que buscan replicar el comportamiento de un índice pero en sentido contrario, y si llevan apalancamiento, amplificar el rendimiento.

Ten en cuenta tu estrategia y objetivos de inversión a la hora de escoger en qué ETF quieres invertir.

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