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¿Qué retención de IRPF se aplica a las pensiones de jubilación?

17 de diciembre de 2025

Las pensiones de jubilación se consideran un rendimiento del trabajo y, como tal, están sujetas al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Al igual que sucede con los salarios, la Seguridad Social aplica una retención mensual sobre la cuantía de la pensión, que depende tanto del importe percibido como de las circunstancias personales y familiares del pensionista.

Comprender cómo se calcula esta retención es fundamental para anticipar cuánto se cobrará realmente cada mes, evitar sorpresas en la declaración de la renta y planificar adecuadamente los ingresos durante la jubilación.

¿Qué factores influyen en las retenciones de IRPF de las pensiones de jubilación?

La pensión de jubilación forma parte de los rendimientos del trabajo, de modo que se somete al mismo sistema de retenciones que los sueldos. La Seguridad Social descuenta mensualmente una cantidad destinada al IRPF, en función de los tramos de ingresos establecidos por la Agencia Tributaria.

Cuanto mayor es la cuantía de la pensión, mayor será el porcentaje retenido. No obstante, existen pensiones que no están sujetas a retención porque se consideran exentas de IRPF. Entre ellas destacan:

  • Las pensiones de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez.
  • Las pensiones de orfandad o en favor de familiares.
  • Las prestaciones derivadas de actos de terrorismo.

Estas exenciones tienen carácter general y no dependen de la cuantía percibida, sino del tipo de pensión reconocida.

Retenciones en función de la cuantía de la pensión

El porcentaje de IRPF aplicado sobre la pensión depende del importe anual bruto. A partir de esa cifra, la Agencia Tributaria calcula un tipo de retención progresivo, con varios tramos.

A modo orientativo, las retenciones se sitúan en un rango que va desde alrededor del 1 % para pensiones más bajas hasta algo más del 15 % en los tramos más altos.

Por ejemplo, los pensionistas que perciben ingresos anuales inferiores a 12.000 euros suelen tener una retención mínima o incluso nula, mientras que a quienes superan los 30.000 euros anuales se les puede aplicar en torno al 15 %.

Este tipo de retención es mensual, aunque puede variar según las circunstancias personales del contribuyente (edad, estado civil, cargas familiares o existencia de otros ingresos).

Tabla de retenciones de IRPF para la jubilación en 2025

Este es un ejemplo de la escala de retenciones del IRPF según los ingresos:

  • Hasta 12.000 € anuales: retención aproximada del 1 %.
  • Entre 12.001 € y 18.000 €: retención media del 2–3 %.
  • Entre 18.001 € y 24.000 €: retención de alrededor del 8 %.
  • Entre 24.001 € y 30.000 €: retención de en torno al 11–12 %.
  • A partir de 30.001 €: retención superior al 15 %.

Estas cifras son orientativas, ya que la retención final depende de los mínimos personales y familiares y de los otros ingresos que pueda tener el pensionista.

Circunstancias personales y familiares del pensionista

El cálculo del IRPF tiene en cuenta no solo los ingresos, sino también las circunstancias individuales. En el caso de los pensionistas, el sistema fiscal español contempla determinados mínimos exentos de tributación que protegen la renta destinada a cubrir necesidades básicas.

El mínimo personal general asciende a 5.550 euros anuales, que se incrementa en función de la edad:

  • Para los contribuyentes mayores de 65 años, el mínimo aumenta en 1.150 euros adicionales.
  • Para los mayores de 75 años, el incremento añadido es de 1.400 euros más.

Además, se aplican mínimos por descendientes o ascendientes a cargo, así como por discapacidad, que reducen la base imponible y, por tanto, la retención aplicada.

En la práctica, esto significa que dos pensionistas con la misma pensión pueden tener retenciones diferentes si sus situaciones personales o familiares no son las mismas.

¿Están obligados a hacer la declaración de la renta todos los jubilados?

No, los jubilados que perciban una única pensión pública y cuyos ingresos no superen los 22.000 euros anuales no están obligados a presentar la declaración, salvo que deseen hacerlo de forma voluntaria (por ejemplo, para obtener una devolución).

En cambio, si el pensionista recibe ingresos de más de un pagador —por ejemplo, una pensión pública y otra procedente de un plan privado o una mutua— y la suma del segundo y restantes pagadores supera los 1.500 euros anuales, el límite baja a 14.000 euros.

Es decir:

  • Un jubilado con una pensión única de 18.000 € no tiene obligación de declarar.
  • Uno que cobre 15.000 € de la Seguridad Social y 2.000 € de un plan privado sí deberá hacerlo, al tener dos pagadores.

Estos umbrales se mantienen estables y buscan simplificar el cumplimiento fiscal de los pensionistas con rentas más bajas.

Cómo se puede modificar la retención de IRPF de la pensión

Los pensionistas pueden solicitar una modificación del tipo de retención aplicado por la Seguridad Social, del mismo modo que los trabajadores pueden pedir a su empresa que ajuste su IRPF.

Esta opción resulta útil, por ejemplo, para quienes desean aumentar la retención mensual y evitar tener que abonar una cantidad al hacer la declaración anual.

El trámite puede realizarse de forma telemática a través del portal de la Seguridad Social, accediendo con certificado digital o sistema Cl@ve. Desde allí es posible:

  • Solicitar un incremento del tipo de retención.
  • Volver al tipo estándar si previamente se había solicitado una subida.

No es posible pedir una reducción de la retención por debajo del porcentaje calculado de forma automática, ya que este se ajusta a la normativa vigente y a los datos personales de cada pensionista.

Claves para entender el IRPF en las pensiones

La retención del IRPF no implica pagar más impuestos, sino anticipar el pago del impuesto anual de manera fraccionada. Cuando el pensionista presenta su declaración de la renta, se calcula la diferencia entre lo retenido y lo que realmente corresponde pagar.

Si se ha retenido más de lo debido, la Agencia Tributaria devuelve la diferencia. Si se ha retenido menos, el contribuyente deberá abonar la cantidad pendiente.

Por eso, conocer las reglas de cálculo y revisar la retención aplicada es fundamental para evitar ajustes inesperados en la campaña de la renta.

Además, los pensionistas que tengan rentas complementarias (por alquileres, fondos de inversión o planes privados) deben tener en cuenta que esos ingresos pueden modificar su tipo efectivo de IRPF, incrementando la tributación global.