¿Qué es la solvencia financiera y cómo se calcula?

La solvencia financiera define la capacidad de una persona, física o jurídica, para cumplir con todas sus obligaciones, es decir, para ser capaz de devolver sus deudas, presentes o futuras. Una empresa o un particular será más o menos solvente según pueda mantener durante más tiempo los recursos necesarios para hacer frente a sus pagos.

La solvencia financiera es un indicador que permite al acreedor conocer la capacidad de pago de un deudor y decidir sobre la conveniencia o no de concederle financiación.

Tipos de solvencia

Hay dos tipos de solvencia:

  • Solvencia técnica: se da cuando la empresa cuenta con la capacidad y los recursos, derivados de su actividad ordinaria, para asumir sus obligaciones de pago.
  • Solvencia efectiva: si la empresa con su actividad ordinaria no es capaz de asumir sus deudas pero puede recurrir a otras medidas para hacerlo (como vender activos o solicitar un préstamo), se habla de solvencia efectiva.

Cómo calcular el ratio de solvencia financiera

Existen varias fórmulas para calcular si una empresa es solvente a partir de los datos de su balance de situación. Son los denominados ratios de solvencia:

  • Ratio de endeudamiento: se obtiene al dividir el pasivo (total de deudas) entre el patrimonio neto.
  • Ratio de endeudamiento a largo plazo: pasivo no corriente (las deudas que se devolverán a largo plazo) / patrimonio neto.
  • Ratio de solvencia: activo / pasivo. El valor óptimo se sitúa en 1,5.
  • Ratio de apalancamiento financiero: activo / patrimonio neto.

En el caso de grandes empresas, entidades bancarias y Estados, la solvencia es medida, además, por las agencias de calificación. Estas agencias (como Moody’s o Standard & Poor’s) analizan diferentes indicadores de las empresas en cuestión, y las sitúan en una escala que determina su mayor o menor calidad crediticia.

¿Es lo mismo solvencia que liquidez?

Solvencia financiera y liquidez no son lo mismo, aunque coloquialmente se suele equiparar la liquidez con la solvencia a corto plazo. La liquidez es la capacidad de un activo de convertirse en dinero sin una pérdida significativa de su valor. Una empresa con liquidez tiene capacidad de hacer frente a los compromisos inmediatos (pago de nóminas, por ejemplo) con el dinero en efectivo de que dispone en caja u otros activos líquidos (como depósitos bancarios, acciones, etc.).

Sin embargo, una empresa es solvente solo cuando es capaz de hacer frente a sus deudas a largo plazo. Para ello debe disponer de recursos económicos suficientes y ser capaz de seguir generándolos a lo largo del tiempo. Una empresa con solvencia financiera dispone de un patrimonio neto positivo y es capaz de asumir sus obligaciones financieras en un plazo largo de tiempo.


¿Qué importancia tienen las deudas en la solvencia financiera?

El concepto de solvencia financiera está vinculado al de endeudamiento. Una empresa insolvente es aquella que es incapaz de asumir sus deudas. Si se da este caso, acabará por declararse en quiebra.

Tener deudas no es de por sí malo; el problema surge cuando el valor del pasivo (la deuda) es superior al valor de los activos (lo que se posee), es decir, hay un sobreendeudamiento, o cuando los vencimientos de la deuda no están acompasados con la generación de ingresos.

Cómo mejorar la solvencia

Empresas y particulares pueden mejorar su solvencia de varias maneras. Disminuir costes fijos, generar nuevas vías de ingresos, ampliar capital, reducir deuda o, en último caso, renegociarla, son vías que pueden utilizar las empresas para mejorar su solvencia financiera.

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