El plan de recuperación para Europa tiene por objetivo reconstruir la economía europea tras la pandemia de covid-19 y hacerla más sostenible, digital y resiliente ante futuras crisis. Para ello se han establecido objetivos claves y seis pilares fundamentales para la recuperación.

En materia de sostenibilidad, el Pacto Verde Europeo es la hoja de ruta de la Unión, que se ha fijado como meta alcanzar la neutralidad climática para 2050, disociar el crecimiento económico de la utilización de recursos, impulsando la economía circular, restaurar la biodiversidad y reducir la contaminación.

En digitalización, el programa Europa Digital marca el camino a seguir. Con él la UE quiere acelerar la transformación digital de la economía y la sociedad europeas trasladando sus beneficios a ciudadanos y empresas.

Objetivos del plan de recuperación para Europa

Los fondos que se canalicen a través del plan de recuperación para Europa tendrán tres objetivos claves:

  • Ayudar a los países en su recuperación. Los planes de recuperación y resiliencia presentados por los países que voluntariamente soliciten estas ayudas tendrán que adecuarse, entre otras cuestiones, a las prioridades definidas por la UE, como la digitalización y la transición verde.
  • Relanzar la economía y apoyo a la inversión privada. Los planes nacionales deberán hacer crecer la economía a través del apoyo a sectores y tecnologías clave y movilizar capital para la solvencia de compañías viables.
  • Aprender de la experiencia de la crisis. El plan de recuperación para Europa contempla el robustecimiento de los programas de salud y reserva de suministros esenciales a nivel de la UE (a través de rescEU), además de impulsar la innovación y la investigación en el ámbito sanitario.

Los seis pilares de la recuperación

Para lograr estos objetivos, las actuaciones financiadas con fondos del Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia (MRR), el principal instrumento de NextGenerationEU, deben pivotar en torno a seis pilares principales:

  • Transición ecológica para conseguir la neutralidad climática en la Unión Europea en el año 2050 a través de una estrategia que alcance una economía sostenible.
  • Transformación digital para generar un marco adecuado para que el uso de las tecnologías digitales beneficie a ciudadanos y empresas.
  • Crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo, que incorpora elementos como la cohesión económica, el empleo, la productividad, la competitividad, la investigación, la innovación, un mercado interior que funcione adecuadamente y unas pymes fuertes.
  • Cohesión social y territorial de todos los pueblos y territorios de Europa.
  • Resiliencia sanitaria, económica, social e institucional, que permitirá aumentar la preparación y la capacidad de respuesta ante crisis futuras.
  • Políticas para la próxima generación. Se establece la necesidad de prestar una especial atención a las políticas relacionadas con niños y jóvenes y especialmente a la educación y formación.

Así, para recibir apoyo del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, los países de la UE deben establecer un paquete coherente de proyectos, reformas e inversiones vinculados a estos seis ámbitos de actuación. Cada Estado miembro debe diseñar un Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia que incluya las reformas y los proyectos de inversión necesarios para alcanzar esos objetivos, teniendo como principios inspiradores los cuatro aspectos señalados en la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible de la Comisión Europea: la sostenibilidad medioambiental, la productividad, la equidad y la estabilidad macroeconómica.

La Comisión ha animado a los Estados miembros a que presenten planes de inversión y reforma en los siguientes ámbitos:

  • Tecnologías limpias y renovables.
  • Eficiencia energética de los edificios.
  • Transporte sostenible y estaciones de carga.
  • Despliegue de servicios de banda ancha.
  • Digitalización de la administración.
  • Aumento de las capacidades de la nube.
  • Educación y formación para apoyar las habilidades digitales.

Además, los Planes Nacionales de recuperación y resiliencia deben incluir estrategias detalladas para afrontar los retos específicos de cada Estado miembro y tienen que cumplir con las siguientes condiciones:

  • Deben dedicar al menos el 37% del gasto total a inversiones y reformas que apoyen los objetivos de la acción por el clima.
  • Deben dedicar un mínimo del 20% del gasto a apoyar la transición digital.
  • Todas las inversiones y reformas deben respetar el principio de no causar daños significativos al medio ambiente.
  • Deberán proponer medidas firmes para proteger los intereses financieros de la Unión, especialmente para prevenir el fraude, la corrupción y los conflictos de intereses.

España ha presentado su plan nacional el 30 de abril, dentro de límite establecido para ello y se espera que sean evaluados y aprobados por la Comisión Europea en junio 2021. En el Reglamento europeo sobre el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, aprobado el pasado de febrero, se detallan los objetivos de este instrumento financiero y las condiciones de su ejecución.


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