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Conocer con antelación cuál es el momento óptimo para cosechar la aceituna permite optimizar la recolección y garantizar la calidad del producto, por lo que se trata de una estrategia fundamental para la industria de la aceituna y del aceite de oliva.

Esta detección temprana de la cosecha de aceituna supone identificar y recolectar los frutos del olivo en el momento adecuado de madurez. De este modo, se garantiza un aceite de buena calidad, puesto que se evita tanto una cosecha demasiado precoz en la que la aceituna todavía no esté lista como otra muy tardía en la que el producto haya superado su punto idóneo.

¿Cuándo se recoge la aceituna?

Son varios los factores que influyen en los tiempos de recogida de la aceituna. En general, se podría decir que el otoño es la época adecuada para esta labor, ya que es cuando comienzan a caer los primeros frutos del olivo. Así, lo habitual es que la recolección para aceite de oliva se realice entre octubre y enero, aunque los trabajos de planificación en el campo comienzan ya en septiembre.

Sin embargo, hay otros factores que tener en cuenta para saber cuándo se debe comenzar la cosecha.

Factores que influyen en la detección temprana de la aceituna

La detección temprana de la aceituna depende de una serie de factores que influyen en el punto de maduración del fruto. Son:

  • La variedad de aceituna: cada tipo de aceituna tiene su propio ciclo de maduración, más corto o largo. Variedades como la arbequina alcanzan antes el punto de madurez, mientras que otras como la picual son más tardías.
  • El clima y la geografía: las condiciones del terreno donde se cultivan los olivos son determinantes en el proceso de maduración. Mientras las regiones más frías tienden a retrasarla, los climas más cálidos favorecen una cosecha temprana.
  • Destino del fruto: el tipo de aceite de oliva que se desee producir también influye en los tiempos de la cosecha. Por ejemplo, un aceite virgen extra de alta calidad reclama una cosecha más temprana, pero los aceites más suaves pueden esperar a una mayor maduración.
  • Tipo de cultivo: el método, tradicional o intensivo, puede influir notablemente en la maduración de las aceitunas y la forma en que se realiza la cosecha. Las técnicas tradicionales permiten una selección más precisa, a diferencia de los cultivos que emplean maquinaria para la recolección.
  • Salud del árbol: los nutrientes o el riego también pueden influir en la cosecha. Las aceitunas de mayor calidad se encuentran en los árboles con mejor salud.

¿Cómo funciona la detección temprana de la cosecha de aceituna?

El monitoreo visual es la principal técnica que utilizan los agricultores para realizar una detección temprana de la cosecha de aceituna. Lo hacen a través de inspecciones de los olivos, en las que observan el color y la apariencia de los frutos. Sin embargo, este método puede resultar impreciso. Por eso, desde hace unos años se vienen aplicando numerosos avances tecnológicos encaminados a predecir la fecha en la que las aceitunas estarán listas.

Métodos avanzados para la detección temprana de la cosecha del aceite

Determinar cuándo las aceitunas están preparadas para su recolección requiere de la realización de pruebas por parte de los agricultores que pueden incluir la observación, el tacto de los frutos o incluso análisis químicos. Sin embargo, la aplicación de los avances tecnológicos al campo ha traído consigo nuevos métodos de detección temprana menos invasivos y más precisos. Cámaras, sensores o drones se emplean en los campos para recopilar datos sobre el estado de maduración de las aceitunas y permiten la toma de decisiones en base a criterios objetivos.

Algunos de los métodos más avanzados que se han incorporado a los trabajos de detección temprana de las aceitunas son:

  • Imágenes espectrales: esta tecnología utiliza cámaras especiales que capturan imágenes de las aceitunas y los árboles en una amplia gama de longitudes de onda con el objetivo de detectar cambios sutiles en la reflectancia espectral de las aceitunas a medida que maduran.
  • Imágenes por satélite: este método permite monitorear grandes áreas de olivares de manera regular para capturar cambios en el color de los olivos a lo largo de la temporada.
  • Sensores infrarrojos: en este caso se mide la radiación infrarroja emitida por las aceitunas y los árboles.
  • Detección de flujo de savia: algunos estudios han desarrollado métodos que miden el flujo de savia en los árboles de olivo, puesto que, a medida que las aceitunas maduran, el flujo de savia que va hacia ellas disminuye.
  • Vibración y sonido: estos sensores se pueden instalar en los troncos de los árboles para detectar las vibraciones causadas por la caída de las aceitunas maduras y proporcionar información en tiempo real sobre la maduración de los frutos.
  • Drones y UAV (vehículos aéreos no tripulados) equipados con cámaras y sensores, que pueden proporcionar imágenes detalladas de los olivares desde el aire.

Cualquiera de estos métodos basados en la tecnología suele combinarse con técnicas tradicionales.

El uso de tecnología en la gestión del olivar

Además de facilitar a los agricultores la toma de decisiones en cuanto a la detección temprana de las aceitunas, el uso de la tecnología en la gestión del olivar ha contribuido a mejorar la eficiencia, productividad y calidad de las cosechas y los productos derivados de ellas.

El uso de herramientas avanzadas se ha ido incorporando en cuestiones como el riego, con sistemas inteligentes que optimizan los recursos; sensores de humedad para ofrecer datos climatológicos en tiempo real; drones que monitorean los olivares desde el aire para detectar posibles enfermedades; mecanización de los trabajos de recolección; robótica para automatizar los procesos de cosecha y producción de aceite; o herramientas de software y gestión de datos para que el agricultor pueda llevar un registro minucioso del olivar.

¿Qué es la recolección temprana de la aceituna?

Más allá de poder detectar en qué momento es recomendable recoger las aceitunas, existe un tipo de cosecha que se conoce como recolección temprana. La recolección temprana de la aceituna se realiza justo antes de la maduración del fruto, cuando este comienza a adquirir un tono violáceo antes de oscurecer hacia negro, un proceso que se conoce como el envero de la aceituna. El resultado de este tipo de cosecha es un aceite de alta calidad, que destaca por la frescura de su sabor y su baja acidez.
Si la recogida habitual de aceitunas se realiza entre octubre y enero, en el caso de la cosecha temprana no suele prolongarse más allá de principios de noviembre. Además, se realiza de una forma muy cuidada, a mano y de madrugada.

Las ventajas de una recolección temprana de la aceituna son:

  • Frutos con mayor contenido de grasa y menor de agua, ya que las aceitunas se encuentran en un proceso de cambio de color, en el que pasan de verde a morado.
  • Más cantidad de nutrientes y antioxidantes.

En el lado opuesto, esta cosecha precoz presenta una desventaja, y es que, al no estar en su máximo punto de maduración, las aceitunas tienen un tamaño más reducido, lo que se traduce en un menor rendimiento de los cultivos.

¿Qué es el aceite de cosecha temprana?

El aceite de cosecha temprana es el que se produce a partir de aceitunas recolectadas cuando todavía no han alcanzado su punto de maduración plena, sino que se encuentran en fase de envero. Se trata de un aceite muy valorado por su sabor intenso y su baja acidez.

Características del aceite de cosecha temprana

El aceite de oliva de cosecha temprana es muy apreciado por los amantes de la gastronomía y contribuye a realzar el sabor de muchos platos. Algunas de sus características más destacadas son:

  • Intensidad de sabor y aroma, mayor que los aceites producidos a partir de aceitunas más maduras.
  • Menor grado de acidez, debido a que las aceitunas se encuentran todavía en su proceso de maduración y eso hace que presenten menos ácidos grasos libres.
  • Mayor concentración de antioxidantes naturales beneficiosos para la salud.
  • Color: el resultado de la producción a partir de las aceitunas menos maduras presenta un color más vibrante en comparación con los aceites más suaves.

Diferencias entre el aceite de cosecha temprana y el aceite de oliva virgen extra

El aceite de cosecha temprana y el de oliva virgen extra son dos de las variedades más valoradas del mercado, con numerosos beneficios para la salud y muy apreciadas en su uso culinario, pero también con importantes diferencias entre sí. Por ejemplo, en la complejidad de la recolección y la elaboración. Así, mientras que el aceite de cosecha temprana requiere de un método manual, más minucioso y cuidado, en el caso del aceite de oliva virgen extra, los agricultores esperan a que las aceitunas alcancen su punto de maduración y su recolección se realiza en cualquier momento de la temporada.

Estos dos tipos de aceite también se diferencian en su sabor, apariencia y propiedades. Aunque las dos variedades ofrecen una fuerte intensidad, esta se potencia en el caso de la cosecha temprana, que ofrece matices más frescos y aromáticos. Lo mismo ocurre con la acidez, que es baja en ambos casos, pero tiende a ser menor en el caso del aceite de cosecha temprana.

A nivel visual, este último se caracteriza por un verde intenso, mientras que el virgen extra se acerca más a los tonos dorados.

En cualquier caso, ya se trate de un aceite virgen extra como de uno de cosecha temprana, poder anticiparse al momento óptimo de la recolección de la aceituna para de este modo obtener un producto de la máxima calidad es fundamental. Y, en este sentido, la tecnología se convierte en la gran aliada de los agricultores.

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